Un nuevo risotto, esta vez con fresas, la receta la he cogido de Paco del blog  Lazy Blog, seguramente muchos de vosotros le conoceréis, un gran cocinero, y muy buena persona,  además colabora en Directo al paladar, que es donde he visto esta receta.

Este risotto me llamó mucho la atención, si os acordáis hice un risotto con naranja, y por eso me apetecía volver a mezclar el arroz con alguna fruta. Ya conoceis la cantidad de propiedades y beneficios que tiene comer fruta, por lo que si queremos comer las 5 piezas recomendadas al día podemos aprovechar introduciendola en platos como este, y siempre mejor si es fruta de temporada. 

He cambiado algún ingrediente, ya sabéis que es bueno dar nuestro toque particular cuando copiamos una receta, por eso he sustituido la nata por queso rallado. Eso si, para hacer un buen risotto es mejor usar arroz carnaroli o arborio, ya que este arroz absorbe mucho más líquido, queda muy meloso y sabroso. Este además tiene como especial que en lugar de vino blanco lleva vino tinto. 

Ingredientes:

  • 350 g de arroz carnaroli
  • 125 g de cebolla
  • 150 ml de vino tinto de Ribera del Duero
  • 200 g de fresas limpias
  • 80 g de mantequilla
  • 1 litro de caldo de verduras
  • 50 g de queso rallado emmental


Elaboración:
En una cazuela ponemos a calentar el caldo de verduras. En otra cazuela ponemos la mantequilla y rehogamos la cebolla, bien picada, y cuando esté casi transparente echamos el arroz.



Vamos añadiendo, poco a poco, el vino y seguimos removiendo.





A continuación, añadimos el caldo caliente poco a poco, dejando que el arroz absorba cada cucharada del caldo antes de añadir más,  moviendolo constantemente para que no se pegue, durante más o menos unos 20 minutos.

Mientras tanto vamos limpiando las fresas, y partiendolas en rodajas, y reservamos unas pocas para decorar.


Cuando al arroz le falten unos cinco minutos añadimos las fresas, en dos o tres veces para que no se nos corte la cocción y movemos para que se mezcle. 


 Echamos el queso rallado, y comprobamos que el arroz tiene un punto cremoso.
Para servir decoramos con las fresas reservadas.


El risotto queda muy cremoso, y gracias al vino tinto hemos conseguido un bonito color.



La única pega que tiene el risotto es que hay que prepararlo casi al momento, si no la textura pierde mucho.



Estos son los risottos que he hecho:
Dificultad | Fácil

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