Me encanta la combinación de queso y membrillo, cuando lo hago casero siempre tengo un bote en casa y es una manera ideal para acabar una cena. Pero eso no significa que no podamos darle un poco más de glamour e incluirlo en platos más especiales como esta deliciosa tarta. 


Ya publique una tarta de quso y membrillo tipo mousse, y ahora pruebo con este tipo que recuerda más al crumble que publique aqui.


La aprendí de la chef Carla Jones en uno de los Talleres que realiza como embajadora de Taste of America en colaboración con el Corte ingles de los que ya os hablé en el otro blog. Ella es canadiense y utiliza medidas en tazas, y así lo hice yo también, aunque adapté los ingredientes a los que tenía por casa: utilice yogur griego en lugar de crema agria, membrillo en lugar de mermelada y nueces de macadamia en lugar de almendras, pero la idea es suya. 



Ingredientes:
Para el bizcocho:
170 gr de mantequilla
3/4 taza de yogur griego
3/4 de taza de azucar 
 2+1/2 tazas de harina
1 pizca de sal
1/2 cucharadita de levadura
1/2 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de extracto de vainilla 
1 huevo

Para el relleno:
250 gr de queso de untar
1/2 taza de membrillo (receta aqui)
1/2 taza de nueces de macadamia fileteadas
1/4 de taza de azucar

Elaboración:
Mezclar la mantequilla cortada en daditos con la harina y el azucar como en un cumble, es decir con las manos hasta que quede como arena de playa. Separamos una taza de la mezcla.


Con el resto lo unimos al yogur griego, el huevo, la levadura, el bicarbonato y la vainilla y mezclamos bien, ahora si con la batidora. Saldrá una mezcla muy pegajosa: ni se amasa bien ni es líquida, no os preocupeis.


Entonces extenderla sobre un molde desmontable redondo de 20 cm de diametro previamente enmantequillado (o con spray desmoldante).
Como no es muy manejable, lo que hay que tratar es de cubrir bien la base y los laterales subiendo la masa por estos lo máximo posible.



Entonces ya podemos preparar el relleno.
Primero mezclamos el queso con el azucar y lo extendemos sobre la masa del bizcocho.


Después lo cubrimos bien con el membrillo.


Ahora llega la parte importante: Mezclamos la taza de harina, mantequilla y azucar que habiamos separado con las nueces fileteadas y lo expolvoreamos por encima como en la receta de cumble, con cuidado de que quede bien repartido.
Entonces cojemos la lengua o una espatula y separamos la masa de los laterales tirandola hacia adentro para que haga como una tapa y se cierrre sobre el relleno.


 Por último se colocan las nueces que habremos reservado para decorar y la horneamos a 170º durante unos 50 minutos (más o menos hasta que se dore).


Deliciosa para servir aún calentita o cuando se enfrie.


Las nueces de macadamia sueltan algo de aceitillo, pero lo absorverá la masa de bizcocho, integrando su sabor.

Veis como queda? Por fuera parece un bizcocho...


...pero guarda una deliciosa sorpresa en el interior:


Si quereis comparar, asi la hizo ella:


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