La polenta es un plato típico del norte de Italia y parte de Suiza, aunque con las migraciones se ha extendido mucho también en Latinoamerica. Se usa mucho como guarnición de muchos platos, tal cual o bien horneada o frita. 
 Inicialmente se preparaba con hierbas y desde el Imperio romano se hizo más común prepararla con harina de trigo.  Sólo tras 1492, con los viajes de Cristóbal Colón, es que se hace conocer en Europa un ingrediente que sería típico de la actual polenta: el maíz. Sin embargo la difusión y aceptación del maíz entre los europeos fue bastante lenta; en Italia el cultivo de maíz se comenzó a generalizar a mediados del siglo XVII y esto principalmente en la zona Nord (norte) en donde el régimen de lluvias facilitó la siembra de este cereal.


Ya la he utilizado para preparar un brazo de gitano sin horno o para chips de polenta, pero hoy toca esta receta que se parece a la focaccia, bien rica y facilita.




Ingredientes:
2 tazas de caldo de verduras Aneto
1 taza de polenta instantánea
1 cucharada de mantequilla
tomates cherry
bacon cortado en taquitos
mozarella


Elaboración:
Empezamos poniendo el caldo al fuego para que hierva con la cucharada de mantequilla. Añadimos la polenta y removemos durante 1-2 minutos hasta que espese. Vertemos en un molde apto para horno de manera que quede con un o dos dedos de espesor. 


Agregamos los tomates cortados por la mitad, el bacon y la mozarella cortada en daditos. 


Lo metemos en el horno durante unos 30 minutos y listo para tomar.


¿Queréis un trocito?


Podéis probar también agregando un poco de salsa de tomate o queso de untar por encima.


Tiempo: 40 minutos
Dificultad: baja