Pocas personas en el mundo no conocen la pizza. Su éxito ha hecho que existan millones de variedades, la que hoy os presento es algo especial: en lugar de la capa de tomate lleva una de queso rallado, de ahí que se la llame pizza blanca. 
Además quiero comentaros que en Italia es frecuente que parte de los ingredientes se añadan después del horneado. Para los canónigos me parece obvio, pero con los tomates cherry o el jamón serrano os invito a probar ambas opciones, y elegir vuestra preferida.




Ingredientes:
Para la masa:
1 kilo de harina
medio litro de agua
20 gr de aceite de oliva
5 gr de levadura seca de panadero
pizca de sal

Para el relleno:
mozarella (lacteas del jarama)
queso rallado
jamón serrano
1/4 de cebolla
Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui

Elaboración:
Mezclamos todos los ingredientes para la masa hasta que quede bien integrado y dejamos reposar 1-2 horas hasta que doble su tamaño.


Extendemos la masa con forma redonda reforzando los bordes ( da para 3/4 pizzas) y colocamos primero el queso rallado, luego la mozarella en rodajas y la cebolla en juliana y por último el jamón.


Horneamos en horno precalentado a 180º durante 30-40 minutos (hasta que se dore).


Servimos bien calentito


¿Os apetece un trocito?


En resumen:


Seguro que os animáis con otros ingredientes, espero vuestros comentarios.

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