Me gusta aprovechar las frutas de temporada, y para tenerlas después, una forma muy sencilla de no olvidarlas es hacer mermelada, así podrás tenerlas todo el año, además siempre puedes añadir algún ingrediente nuevo, esta vez ha sido el agua de azahar, si, eso que añadimos al roscón.

Las mandarinas son de la familia de las Rutáceas, del género de los Citrus y del subgénero aurantioideas. La mandarina proviene de las zonas tropicales de Asia. Se cree que su nombre se debe al color de los trajes que utilizaban los mandarines, gobernantes de la antigua China. Las mandarinas se clasifican en tres grandes grupos: Clementinas (Citrus reticulata var. Clementina), Híbridos y Satsumas (Citrus unshiu). La pulpa contiene vitamina C, vitamina B, ácido cítrico, azúcar reductora y caroteno, aunque no grandes cantidades. Su piel tiene aceite volátil y glucósido y sus semillas, aceites grasos, proteínas y sustancias amargas.



Tiene propiedades broncodilatadoras y antiflamatorias adecuada en el tratamiento de úlceras, ayuda el intestino y la digestión. Si bien, a pesar de todo esto, la mandarina no es tan buena como otros cítricos. Pero es muy famosa debido a la facilidad de pelarla y también por su dulce sabor.



Ingredientes:
500 g de mandarinas
400 g de azucar
el zumo de medio limón
1 manzana
1 par de cucharadas de agua de azahar

Elaboración:

-En thermomix:

Pelar la mandarina, poner los gajos en el vaso junto a la piel de una de las mandarinas, añadir el azúcar, la manzana en trozos y el zumo de limón, triturar 10 segundos a velocidad 4.


Programar 30 minutos, a 100º, velocidad 2.
Cuando queden 5 minutos, añadimos el azahar, quitamos el cubilete, y ponemos el cestillo boca abajo


-Forma tradicional:

Se pelan la mandarinas y se tritura junto a la piel de una de ellas con la batidora. Añadir el azúcar, la manzana, el agua de azahar y el zumo del limón colado. Mezclar bien y calentar en una cacerola grande a fuego lento suave, sin parar de remover, hasta que el azúcar se haya disuelto.

Llevar entonces a ebullición y cocer, removiendo con frecuencia, durante 20 minutos.

Verter la mermelada en tarros que habremos esterilizado en agua hirviendo durante 20 minutos. Cerrar y poner boca abajo durante 24 horas para hacer el vacío.



Las mermeladas podemos ponerlas como relleno de cualquier bizcocho.

Dificultad: baja

Tiempo: 30 minutos
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