A mi me gusta mucho el aroma de los cítricos al cocinar, ese toque especial que dan a nuestros platos. La receta de hoy es un paso más allá en los bizcochos, no lleva lactosa pero en su lugar lleva este delicioso licor que da un sabor y un dulzor increible. El alcohol puede utilizarse también para almibarar bizcochos o emborracharlos cuando están secos, pero en este caso va directamente integrado en la masa. Por supuesto que podéis cambiarlo por otro licor o zumo, pero os aconsejo que probéis el limoncello.


Por si no lo conocíais, el limoncello es un licor típico de Italia, obtenido por la maceración en alcohol de algún tipo de limón o cítrico. Se trata de un producto típico de Campania, elaborado en particular con los limones cultivados en la Costa Amalfitana, en el Golfo de Nápoles. Se consume muy frío para refrescarnos o a temperatura ambiente con el objeto de poder apreciar su aroma. Se suele emplear en repostería con el objeto de aromatizar masas de dulces o gelatinas.

Ahora en verano no apetece mucho encender el horno  por eso lo he preparado en una olla programable, pero os explico como hacerlo también en horno convencional por si no tenéis. Aprovecho para recordaros que bizcochos y galletas pueden congelarse bien envueltos en papel film, y al descongelar con cuidado conservan la textura intacta.


INGREDIENTES:
- 150 gramos de azúcar*
- 3 huevos
- 150 gramos de harina
- 50 gr de fécula de patata**
- 14 gramos de Levadura química de repostería (1 sobre)
- 50 ml de limoncello, zumo, licor o refresco
- 50 ml aceite

* si habéis preparado azúcar invertido para vuestros helados (receta aqui), os recomiendo sustituir un 20% de la cantidad de azúcar por azúcar invertido, quedará más dulce y más tiempo esponjoso, pues aumenta la retención de humedad
** si no tenéis podéis utilizar harina

ELABORACIÓN:
Mezclamos los huevos con el azúcar y lo batimos con las varillas un par de minutos hasta que blanquee y doble su tamaño.


Después agregamos el resto de ingredientes líquidos. En otro bol tamizamos la harina, la fecula de patata y la levadura. Entonces lo agregamos poco a poco a la mezcla liquida removiendo bien para que no se formen grumos y quede una masa homogénea. También se puede añadir un poco de ralladura de limón.


Engrasamos el molde con mantequilla o spray desmoldante y vertemos la mezcla.


En la olla eléctrica se elige el programa horno con tiempo 30 minutos, mientras que en horno convencional seria precalentarlo a 180º y cocinarlo durante unos 30 o 35 minutos. Comprobamos que está bien hecho por dentro clavando un pincho y que salga seco.


Se deja reposar unos tres minutos, se desmolda y se deja enfriar. Te recuerdo mis consejos para desmoldar un bizcocho limpiamente. Entonces llega el momento de decorarlo con un poco de azúcar glass.


Queda bien hecho por dentro y por fuera.


Al abrirlo se ve así, Queda muy esponjoso gracias a la fécula de patata:

En esta receta he utilizado: Fecula de patata
Mientras una harina está compuesta por agua, gluten y almidón (y otros compuestos en menor presencia), una fécula son únicamente hidratos de carbono, almidón. Para extraerlo, las patatas se machacan, liberando así los granos de almidón de las células destruidas. Entonces se lava, deja decantar y se seca para obtener un polvo. El almidón de patata contiene típicamente grandes gránulos ovales a esféricos, cuyo tamaño oscila entre 5 y 100 μm. El almidón de patata es muy refinado, conteniendo una cantidad mínima de proteína y grasa. Esto da al polvo un color claro blancuzco. Sus características típicas son el sabor neutral, buena claridad, alta fuerza cohesionadora, textura larga y una tendencia mínima a formar espuma o amarillear la solución. En pastelería se emplea, por ejemplo en los bizcochuelos, para mantener los dulces húmedos y darles una textura tierna y ademas hace la digestion mas facil. Puede sustituirse por el propio ingrediente triturado hasta hacer polvo o en este caso como indico en la recta, por harina normal.
Más recetas: