Otra receta con fresas, y es que cuando ya acaba la temporada de fresas aprovecho a hacer miles de postres con ellas, las primeras suelen estar un poco insípidas y más caras, y éstas últimas de temporada tienen un sabor buenísimo, son un poco más pequeñas y además están a muy buen precio. Además suelo congelar unas pocas para poder disfrutar de ellas también en otros momentos del año. Podeis ver aqui todas las recetas con fresas que he publicado.

Como muchas frutas las fresas están indicadas para cualquier diete de adelgazamiento, tienen muy pocas dosis de azúcares, y por tanto su aporte calórico es bajo, también tiene un alto poder diurético, nos ayudan a eliminar toxinas y evitan la acumulación de líquidos,  tienen mucha fibra, y nos regulan el colesterol. Después de todas estas cualidades creo que entenderéis porque me gusta tanto cocinar con ellas.

Ingredientes:
1/2 k de fresas
200 ml de nata
4 tortas de aceite





Elaboración:
Lavamos las fresas, reservamos unas cuantas, más o menos del mismo tamaño, para decorar, y con el resto las cortamos en pequeños trozos.


Ponemos las fresas partidas en un vaso y las trituramos con la batidora.


  Montamos la nata con las varillas. Reservamos un poco de nata .


Mezclamos el resto de la nata con las fresas trituradas, y colocamos encima de la primera torta, también podemos añadir unas fresas cortadas en láminas.


Seguimos colocando capas, hasta terminar con la última torta.


 En la última capa ponemos la nata, que teníamos reservada, en una manga pastelera  y adornamos, dejando unos huecos para colocar las fresas.



Esta tarta hay que rellenarla casi en el momento de servirla, ya que si no las tortas se ablandarían mucho, y lo bueno de esta receta es la mezcla del crujiente de las tortas con la crema de nata y fresas.


Dificultad: baja