Sigo probando con las bases para helados, esta vez en lugar de nata he utilizado queso quark y yogur para darle sabor. Además he utilizado arandanos,los azules. Estas frutas son de bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono y son especialmente ricas en vitamina C, y tienen una acción antioxidante. La vitamina  C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.




Ingredientes:
125 g arándanos azules
125 g arándanos rojos
200 g queso quark o queso batido 0% grasa
1 yogur frutos del bosque
50 g de azúcar
50 ml de azúcar invertido

Elaboración:
Trituramos la fruta, y la mezclamos con el azucar.


Por último lo batimos con el queso y el yogur y dejarlo reposar un par de horas en la nevera y luego lo metemos en la heladera durante 30-40 minutos.


Si no tenemos heladera podemos meterlo en el congelador y lo sacaremos para removerlo cada 20-30 minutos las primeras 3 horas. Si quieres aprender más sobre qué es y como funciona la heladera, puedes verlo aqui.



 Lo serviremos cuando tenga la consistencia deseada, probablemente junto a algunos frutos que hayamos dejado apartados para la decoración.


Dificultad: media
Tiempo: en heladera 30 o 40 minutos

Si quereis conocer la historia del helado y los principales museos, teneis toda la información aqui.

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