Su nombre hace honor al Convento de San Marcos cuyos orígenes se remontan al siglo XII cuando la reina doña Sancha fundó un templo y hospital para los peregrinos jacobeos. 

La base de la tarta es un bizcocho genovés, lleva dos tipos de relleno, uno de trufa, y otro de nata, y una  última capa de yema, toda la tarta va con almibar en el bizcocho, es un poco laboriosa pero compensa con el resultado final.




INGREDIENTES:
-bizcocho genovés:
- 6 huevos
- 200 gr. de azúcar
- 1 sobre de azúcar avainillada o 1 cucharada
- 220 gr. de harina de repostería

Para el almíbar:
- 150 gr. de azúcar
- 120 gr. de agua
- un sobre de azúcar avainillado

Para la nata montada:
- 400 gr. de nata para montar muy fría
- 1 cucharada de queso de untar
- 70 gr. de azúcar glas

Para la trufa:
- 400 gr. de nata para montar muy fría
- 1 cucharada de queso de untar
- 80 gr. de azúcar
- 4 cucharadas grandes de cacao puro sin azúcar

Para la crema de yemas:
- 130 gr. de azúcar
- 130 gr. de agua
- 8 yemas de huevo
- 1 cucharada de agua

PREPARACIÓN:
- Preparamos el bizcocho con antelación, el día antes.
Precalentamos el horno a 170-180º.
Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos, el azúcar y el azúcar avainillado.
Programamos 10 minutos, temperatura 37º y velocidad 4.

Añadimos la harina, echándola alrededor de la mariposa y programamos 4 segundos, velocidad 3. Si no se ha mezclado todo bien, retiramos la mariposa y lo hacemos con la espátula, mediante movimientos envolventes.
Engrasamos el molde de 22 cm de diámetro con mantequilla o aceite de girasol, echamos la masa del bizcocho y horneamos durante 30 minutos, a 170º. Antes de sacarlo, pinchamos con un palillo para comprobar que esté hecho.


- Preparamos el almíbar:
Echamos, en el vaso, el azúcar, el agua, la vainilla y programamos 7 minutos, temperatura 100º y velocidad 2. Removemos con la espátula. Reservamos en un bol y dejamos enfriar.

- Preparamos la nata montada: hacemos el azúcar glas, echando el azúcar en el vaso y pulverizándolo durante 20 segundos, a velocidad progresiva 5-7-10. Reservamos en un bol.
Ponemos la mariposa en las cuchillas, echamos la nata (tiene que estar muy fría), el queso y la montamos a velocidad 3,5, sin tiempo y mirando por el bocal para que no se pase y quede en su punto. Incorporamos el azúcar glas y mezclamos con la espátula. Reservamos en el frigorífico.

- Preparamos la trufa: hacemos igual que con la nata. Primero hacemos el azúcar glas. Reservamos. Ponemos la mariposa en las cuchillas, echamos la nata muy fría, el cacao, el queso y programamos a velocidad 3,5, sin tiempo. Miramos por el bocal hasta que vamos que ya está montada. Añadimos el azúcar glas y mezclamos con la espátula, mediante movimientos envolventes. Reservamos en el frigorífico.

- Preparamos la crema de yemas: echamos el agua y el azúcar en el vaso y programamos 18 minutos, temperatura varoma y velocidad 2, sin poner el cubilete.
Retiramos el vaso de la máquina y quitamos la tapa para que vaya perdiendo el calor (aprox. 15 minutos). Reservamos.
En un bol, echamos las 8 yemas de huevos y la cucharada de agua. Las rompemos con un batidor de varillas o con un tenedor. Añadimos al bol el almíbar reservado, sin dejar de remover hasta que esté todo totalmente incorporado. Ponemos la mariposa en las cuchillas y volcamos la preparación del bol. Programamos 12 minutos, temperatura 90º y velocidad 1. Dejamos enfriar y reservamos.

MONTAJE DE LA TARTA:
Partimos el bizcocho en tres partes.

Calamos con almíbar la base y echamos una buena capa de nata montada , extendiéndola bien con una espátula e intentando que quede lo más uniforme posible.

Colocamos la segunda capa de bizcocho, calamos con almíbar y encima extendemos una buena capa de  trufa, que también extenderemos bien.

Colocamos la última capa de bizcocho, la bañamos con el almíbar y, encima, extendemos una capa de crema de yemas.


Metemos al frigorífico hasta el momento de servirla.




Dificultad: media
Más recetas en: