Carmen era una mujer luchadora, una madre entregada y una bloguera todoterreno. 

Durante los momentos difíciles consiguió que toda la familia y sus amigos continuáramos con nuestra vida habitual y  volvió a demostrar su entereza y fuerza de ánimo propias de una persona excepcional. Logró que todo siguiera igual  cuando todo había cambiado.

Nos ha dejado para seguir con sus gastroaventuras allà por donde quiera que  esté.

La recordaremos siempre con un buen sabor de boca.


Gracias por todo