Si de niños (y no tan niños) adorabais estas piruletas, seguro que os encantará esta tarta. Está hecha con licor de piruleta de cereza, que a mi me costó casi 3 años encontrar. Lo veía en muchos blogs pero en todos los supermercados en que preguntaba no les sonaba, hasta que al final lo encontré en Makro. seguramente podáis hacerlo con otro licor, controlando el punto dulce. He visto varias versiones de esta tarta, yo he intendado hacer una versión ligera, sabrosa y cremosa, con queso 0% grasa y stevia. También he cambiado la tradicional base de galletas por otra de arroz inflado, pero podéis hacerlo al gusto.





Ingredientes:
300 ml de queso quark 0% grasa
50 ml de licor de pituleta
50 ml de leche
1 sobre de gelatina neutra
3 gr de stevia o 30 gr de azúcar
chocolate blanco sin azúcar (la cantidad depende del molde)
arroz inflado (la cantidad depende del molde)
Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui



Elaboración:
Fundimos el chocolate blanco. Colocamos arroz blanco en la base del molde y echamos el chocolate blanco por encima a modo de pegamento (no hace falta que quede totalmente cubierto).



Disolvemos la gelatina en la leche a punto de ebullición y añadir el licor de piruleta. 
Dejamos templar y lo mezclamos con el queso hasta que quede bien integrado.


Lo vertemos sobre el molde y lo metemos en la nevera hasta que solidifique (unas 3-4 horas).


Desmoldamos con cuidado. Podeis meter el molde en el congelador unos 30 minutos antes para que sea más fácil.


Decoramos con corazones de azúcar, aunque también podéis utilizar chocolate blanco o sirope de fresa.


Podéis hacerlo también en vasitos pequeños o en un un molde redondo desmoldable de tamaño pequeño (hasta 20 cm de diámetro).


El postre perfecto para el Día de San Valentin!


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