Esta semana nos vamos de viaje: tras el éxito de la semana de recetas sin gluten, estos días publicaré y recordaré solo recetas italianas. Ya sabéis que adoro la gastronomía de nuestro país vecino y la variedad es tan amplia que no hay quien no se resista a probarlas todas.

El queso provolone es un queso hilado originario del sur de Italia que se hacía con leche de bufala. Más tarde llegó tambien al norte de Italia y entonces es cunado se empezó a producir de la froma que hoy lo conocemos. Puede ser dulce o picante según el tiempo de curación. Es un queso de color blancoamarillento uniforme y de baja humedad, graso o semigraso, elaborado con leche de vaca acidificada por cultivo de bacterias lácticas, coagulada por cuajo de cabrito, cordero o enzimas específicas. La masa es fermentada, hilada, salada y madurada mientras que la pasta es dura, compacta, semi-consistente y friable. Su sabor característico, al igual que el aroma, están originados por el cuajo o enzimas utilizadas, picante y agradable, bien desarrollados.





Es una receta muy sencilla que cada uno adaptar a su gusto con salsas y especias.





Ingredientes:
1 loncha de provolone (200gr)
1 tomate
orégano 
aceite de oliva virgen extra
pan


Elaboración:
Ponemos el tomate cortado en rodajas, encima echamos aceite de oliva virgen extra.


Espolvoreamos la mezcla de especias por encima al gusto.




Metemos en el microondas con calor y grill 3 minutos a máxima potencia (hay que controlar que todo esté bien fundido).

Servir calentito junto a unas rebanadas de pan para mojar.





En casa a unos les recordaba a fondue y a otros a pizza, contadme vuestra opinión si lo probáis.

Si queréis también podéis prepararlo con tomate frito o alguna salsa cremosa y quedará así:


No os podéis imaginar como huele, y está listo en un pis pas!