La receta de hoy es de unas magdalenas de toda la vida, de esas con copete. Hace tiempo que no ponía ninguna receta de magdalenas, pero es que no me convencían las que probaba:  o no estaban ricas, o se me chafaban al sacarlas. Pero con esta receta por fin he conseguido unas magdalenas con copete, tiernas, y con un delicioso sabor a naranja y agua de azahar. La encontre en el blog "Cuinant" de Maria Dolores

No puedo negar que me encanta el toque de la naranja en la cocina, estoy preparando con ella un montón de platos, dulces y salados. Un bocadito?


Ingredientes:
4 huevos grandes
250 gr de azúcar
30 gr de agua de azahar
100 gr de nata para cocinar
175 gr aceite de girasol
 75 gr zumo de naranja
La ralladura de una naranja.
1 sobre de impulsor químico (levadura )
350 gr de harina de repostería


Elaboración:
Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y doblen su volumen.


Añadimos los líquidos y la ralladura.


Incorporamos la harina tamizada con el impulsor (levadura) poco a poco.


Batimos hasta que quede bien integrado y dejamos reposar la masa durante al menos una hora (o hasta el día siguiente) y volvemos a batir enérgicamente durante otros 3 o 4 minutos.


Rellenamos con la masa cápsulas de papel  en una bandeja metálica de magdalenas por unos 2/3 de su capacidad y espolvoreamos un poco de azúcar por encima.



Precalentamos el horno a 250 y al meter las magdalenas bajamos la temperatura a 210º y las horneamos durante 20 minutos (o hasta que se dore, controlad pinchando con un palito y que salga seco).


Par evitar que se bajen de repente procurad que no haya un cambio muy brusco de temperatura, dejándolas reposar un rato en el horno con la puerta abierta antes de sacarlas del todo. Luego las dejamos enfriar en una rejilla.


Podemos decorar con un poco de azúcar glass por encima:


Así se ven por dentro:


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