Este año tuve la oportunidad de conocer el XXVI Salón del Jamón Ibérico, en Jerez de los Caballeros, un grupo de bloggers y periodistas salimos desde Madrid a disfrutar y conocer esta feria.


Comenzamos el día paseando entre las calles de Jerez de los Caballeros para ir a visitar el secadero de la empresa Juanes , se encuentra entre los muros de un convento de monjas (1520), pudimos ver las salas donde se elaboran y curan jamones, paletas, chorizos, salchichones,  y lomos. Nos explicaron todo el proceso, después de ser limpiados secados pasan a ser enterrados en sal, pasan allí un día por cada kilo de peso, luego son lavados, para después pasar a su secado, curado,  y madurado. Para finalizar estuvimos tomando los productos elaborados en esta empresa, como jamón, chorizo, salchichón y lomo, todo ibérico.


Después pasamos a la  finca Alvarados de esta misma empresa Juanes, allí pudimos ver como estos cerdos ibéricos viven en total libertad, paseaban, comían, y tuvieron hasta un baño en una charca. El tiempo nos acompañó bastante, ya que aunque hacía calor paseamos entre alcornoques y encinas, fue muy relajante. 


Después de  este paseo por la finca tuvimos una comida campestre, en la mesa que nos habían preparado pudimos degustar productos relacionados con el cerdo ibérico, como los guarritos fritos, o las castañetas, y también gurumelos (tipo de setas), revueltos de trigueros, caracoles, todo acompañado por un vino de Extremadura "Habla de la tierra".


Más tarde acudimos al Salón del Jamón, allí hicimos un recorrido entre algunos de los 45 stand, 25 de ellos empresas productoras de jamón ibérico de bellota y de los productos derivados del cerdo, y el resto, instituciones o patrocinadores como Extremadura Avante, la diputación y la Cámara de Comercio pacenses.
Además de las empresas extremeñas nos llamó la atención que se unieran empresas extranjeras, procedentes de países como Alemania, Bélgica, Croacia, Francia y Reino Unido. Estuvimos degustando un jamón de Croacia.

Quiero destacar que encontramos un stand en el que presentaban un libro "Heridas abiertas", de la escritora holandesa Ellen Gerretzen, es una novela negra,  en la que Jerez de los Caballeros es el lugar donde transcurre su acción, entre jamones y dehesas.


A media tarde pudimos degustar un dulce muy típico de Jerez, el bollo turco, acompañado de un café, este dulce solo lleva almendra molida, azúcar, ralladura de limón, huevo y una base de obleas.




Como todo no iba a ser solo gastronomía, estuvimos paseando por Jerez de los Caballeros, una ciudad preciosa, con destacadas construcciones religiosas y civiles, entre las que podemos destacar las iglesias de San BartoloméSanta CatalinaSan Miguel, y Santa María, sus murallas y fortaleza, palacios, conventos y ermitas. 


También es muy conocida esta ciudad por la Orden del Temple, que permaneció allí hasta el siglo XIV, y la orden de Santiago. Estuvimos acompañados por Temple Tour que nos hicieron la visita guiada mucho más entretenida, contandonos historias y leyendas


Después del paseo turístico fuimos a reponer fuerzas al restaurante Santa María, donde degustamos productos de la tierra, como la Torta de la Serena, embutidos ibéricos, tosta de bacalao, croquetas, setas, solomillo y de postre serradura (nata, leche condensada y galletas)



Y al día siguiente, ya camino de vuelta hacia Madrid.


Ya solo me queda agradecer  al Ayuntamiento de Jerez de los Caballeros, a Turismo de Badajoz, a Temple Tour y a RV Edipres, todas sus atenciones. 

Y también quería recordaros que del 9 al 12 de julio se celebra el Festival Templario en Jerez de los Caballeros.

Por último, para ver mis rutas, mis viajes, eventos, museos, libros de gastronomía y más cosas, tenéis mi otro blog: Gastroaventuras de Carmen.