La gastronomía asturiana es muy variada y sabrosa, yo siempre que voy creo que vuelvo con unos kilos de más, pero tan a gusto, por eso en casa he intentado repetir muchas de sus recetas como el arroz con leche, fabes, los tortos de maiz... y hoy llega el turno de los bollo preñaos, pan preñao o choripan. Para quienes no los conozcan, es es una pieza de pan rellena de chorizo o panceta (de ahí el adjetivo preñado). Suele ser de pequeñas dimensiones y se prepara para las diversas festividades primaverales al aire libre celebradas en La Rioja, Asturias y Cantabria, suele estar acompañado de sidra. He visto varias recetas en la red y al final me he decidido por la de Noelia de La cucharina mágica, que es asturiana y seguro que sabe bien de lo que habla. Lo ideal hubiera sido utilizar un buen chorizo asturiano, pero de momento he utilizado uno que compré en Valladolid.


Ingredientes:
3 chorizos asturianos
500 g de harina de fuerza
180 g de leche tibia
100 g de aceite
1 huevo
25g de levadura de panadero
1 cucharada de postre de sal
Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui

Elaboración:
Disolvemos la levadura en la leche tibia. Colocamos la harina en forma de volcán y añadimos la el aceite, el huevo batido y la leche y removemos y por último la sal.


Amasamos durante 10-15 minutos hasta formar una bola y lo dejamos levar durante un par de horas en un cuenco tapado con un paño húmedo.


Damos forma a los bollitos formando unas 12 bolas con el chorizo en el interior y dejamos reposar unos 15-20 minutos más. Cogemos una bolita de masa, ponemos el chorizo y lo cerramos bien.


Los metemos en horno precalentado a 180º durante unos 15-0 minutos hasta que se dore.


Dejamos enfriar y listo.


El origen de este bollo se pierde en la noche de los tiempos y aunque se cuentan varias historias no se sabe cual es la cierta. Parece que ser que en el siglo XVI, las fiestas de La Balesquida, tras la misa, se repartía a los cofrades el almuerzo, consistente en «un torrezno, pan de fisga y medio cuartillo de vino pasado el monte», una tradición que dio origen al actual Martes de Campo. Esa costumbre se fue extendiendo y ha alcanzado gran éxito.


Podeis probar otros tipos de relleno como panceta, jamón queso... y así veis como queda por dentro:


Tiempo: 
Dificultad: