Después de una gran comida siempre te tomas un café, esta vez te propongo un postre con él, un semifrío de café, un postre rico, suave y que seguramente te gustará. Combinado con el crujiente de las almendras de las superficie resulta delicioso.


El secreto  está en utilizar materias primas de calidad y gran sabor , yo siempre uso café natural.




Ingredientes:
50 ml de café
4 yemas de huevo
100 g de azúcar
1 sobre de gelatina neutra (10 g)
200 ml de nata para montar

Para adornar:
nata montada
almendras

Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui

Elaboración:
Hacer el café, si no lo tenemos hecho, y reservar 50 ml, dejar que se enfríe.
Separar las yemas de las claras.



Poner una cazuela grande con agua caliente, y dentro colocar otra, más pequeña, porque vamos a hacer al baño maría las yemas, mezclamos las yemas con el azúcar, las metemos en la cazuela pequeña, batimos a fuego lento hasta que se haga una crema.



Disolvemos la gelatina en el café, y calentamos, removemos bien.



 Vamos añadiendo esta gelatina a las yemas, removiendo hasta que se mezcle todo bien y dejamos enfriar.
Batimos con las varillas la nata hasta que esté bien montada.



 Reservamos un poco de nata para decorar y con el resto la vamos incorporando, poco a poco, a la mezcla de yemas y café.



Dividimos la mezcla en los moldes y los dejamos en la nevera, por lo menos 2 horas.



Adornamos con nata y con las almendras


Podéis ver como ha quedado, totalmente cremoso y suave.



Dificultad: media

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