La leche merengada es una bebida muy típica de la culinaria española a base de leche y clara de huevo, que suele endulzarse con azúcar y aromatizarse con canela. Se sirve bien fría, de tal forma que esté parcialmente congelada y con una textura muy similar a la nieve (la leche merengada no es helado ni granizado, es un término medio). Es una bebida que se ofrece por regla general en heladerías y horchaterías a lo largo de las ciudades españolas, de hecho fue una de las más populares en los cafés de Madrid a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. En mi caso es una de las preferidas de mi marido, por eso la preparo a menudo.





Ingredientes:
600 ml de leche
ralladura de limón
1 rama de canela
100 gr de azucar
2 claras de huevo
Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui

Elaboración:
Llevamos a ebullición la leche, el azúcar, la canela y el limón.
Dejamos enfriar la mezcla un par de horas.
Montamos las claras.


Por último lo mezclamos todo y llevamos la mezcla a la heladera unos 30-40 minutos o lo metemos en el congelador y lo sacamos cada 15-20 minutos para remover hasta que alcance la textura adecuada (no tan cremosa como el helado ni tan liquida como la leche).
Servimos con un poco de canela en polvo por encima.

Tiempo: trabajo unos 10 minutos, espera unas 3 horas
Dificultad: baja (solo montar el merengue)