La gente que me conoce sabe que me apasiona la cocina, y por eso me gusta llevarles pequeños regalitos gastronómicos cuando puedo.  A veces un bizcocho, un tarro de mermelada, unas galletas...


El otro día quería hacer algo distinto con lo que sorprender. Con el chocolate el éxito estaba asegurado, pero esta vez lo he hecho con kikos y patatas, para darle un toque salado. Es un sabor muy especial y delicioso. Lo probé en el curso de chocolate que hice con David Pallas y me encantó. Aunque pueda sorprender, la grasa hace que quede crujiente.




Ingredientes:
100 gr chocolate con leche
125 gr chocolate negro
50 gr manteca de cacao
30 gr de kikos (o pipas)

20 gr de patatas fritas

Elaboración:
Primero fundimos los chocolates con la manteca de cacao hasta que quede bien mezclado y dejamos que se atempere. Rellenamos los moldes hasta arriba y después lo volcamos para sacar el chocolate sobrante. Lo metemos en la nevera para que solidifique.


Mientras tanto mezclamos el chocolate sobrante con las patatas y los kikos en trocitos.


 Lo vertemos sobre el molde y dejamos 2-3 horas en la nevera para que acabe de solidificar.


Desmoldamos con cuidado y listo.


Seguro que sorprendereis a quienes los prueben.


He utilizado los moldes de silicona de Silikomart en los modelos Diamonds y praline. Estos moldes aguantan muy bien las altas y bajas temperaturas y desmoldan fácilmente.


Trucos / versiones / consejos: Os recuerdo otras recetas de bombones que he publicado: de menta y chocolate, avellanas, sencillos,  helados y crujientes.


Más recetas: