Hoy quiero enseñaros una receta de esas de toda la vida, de las que me hacía mi madre de pequeña, Ante todo,  son salchichas blancas, frescas,  salchichas de carnicero o longanizas. Las he acompañado de patatas fritas, pero también están muy muy buenas con puré de patatas. 




El vocablo “salchicha” se origina del Latín “salsus”, salteado o salado. El cristianismo desaprobó su consumo y fueron prohibidas en todo el Imperio Romano pero los ciudadanos no se resignaron y se inició el contrabando de inocentes salchichas. Se extendieron rápidamente por toda Europa, donde se hacen populares en celebraciones lúdico festivas.
Si alguno de estos pueblos europeos es famoso por las salchichas es el alemán, en Fráncfort del Meno este tipo de embutido se conoce desde el siglo XIII y acabó siendo denominado frankfurters, nombre por el que se conoce en la actualidad en todo el mundo.




Ingredientes:
salchichas
vino blanco

Elaboración:
Añadimos el vino blanco que debe cubrir totalmente las salchichas y lo ponemos a hervir ,  entonces bajamos a la mitad la temperatura. Esperamos hasta que se cocine (unos 15 minutos, según el tamaño) y listo.



Hay también otras recetas en las que se hacen las salchichas a la plancha, pero así, tienen menos grasa, y si no tenéis vino blanco, se pueden hacer con cerveza.
Podemos acompañarlo con patatas, puré de patatas, o mostaza.


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Tiempo: 20 minutos
Dificultad: baja