Si alguna vez habeis probado comida mejicana seguro que conoceis los nachos, pero no el origen de su nombre. La historia cuenta que en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, en un pequeño restaurante llamado El Moderno, llegaron varias esposas de militares estadounidenses después de haber cerrado el restaurante, entonces el mesero, Ignacio Anaya, les preparó ingeniosamente un platillo con lo poco que tenía disponible: totopos y queso. Una de las personas en la mesa aquel día pregunto al mesero, ¨¿Cómo se llama?¨ (el plato) el mesero respondió con su nombre (o más bien apodo) ¨Nacho¨. El platillo fue incrementando su fama, y simplemente le pusieron el nombre de Nacho. Cuando la gente quería el platillo, sólo decía "quiero unos nachos".


Debido a que son fáciles de elaborar y se pueden personalizar a gusto, los nachos se volvieron populares en gran parte del mundo, particularmente en los Estados Unidos. Existen muchas variedades, con maiz, guacamole, jalapeños...  Yo he utilizado nachos, salsa chipotle y frijoles negros que he encontrado en Despensa Mexicana, una tienda online donde podeis encontrar lo mejor de la gastronomía mejicana.







Ingredientes:
Una bolsa de nachos
queso cheddar
frijoles negros
pico de gallo: Un tomate grande, cilantro, zumo de lima y media cebolleta
salsa chipotle



Elaboración:
Preparamos el pico de gallo cortando el tomate y la cebolla en daditos. Añadimos el cilantro picadito y el zumo de lima y mezclamos bien.


Cocemos los frijoles en la olla rápida con agua hasta que les cubra durante 15 minutos apróximadamente. Reservamos y dejamos que se enfrie.


En una fuente colocamos los nachos en el fondo, lo cubrimos con los frijoles, el tomate, el pico de gallo, la salsa chipotle y por último el queso.



Lo metemos a gratinar en el horno unos 5 minutos (hasta que se deshaga el queso).



 Listo para tomar.



Os invito a probar una de sus múltiples variedades.



Tiempo: 20 minutos
Dificultad: baja
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