Desde que empecé a hacer yogures en casa, estoy siempre probando recetas nuevas y orginales. Esta receta la vi en el blog de cocinando con Kisa. Podemos utilizar el licor que más nos guste, en mi caso he querido probar el licor de piruleta, aunque también lo he probado con anis y baileys. Recordad que hay que adecuar el nivel de azúcar.


Ingredientes:
450 ml de leche
1 yogur griego
75 ml de licor
4 cucharadas de leche en polvo
1 cucharada de azúcar




Elaboración:
Mezclamos el licor con la leche, la leche en polvo, el azúcar y el yogur. Removemos hasta que quede todo bien integrado.



Ahora ya podéis meter la mezcla en los vasitos y meterlos en la yogurtera durante 8-12 horas. 


Si no tenéis yogurtera podéis calentar la leche a 90º, luego la quitamos del fuego, y esperamos que se enfríe a 45º, la leche tiene que estar caliente, pero no tanto que mate las bacterias del yogur, esto puede tardar media hora. Cuando alcance esa temperatura echamos una cucharada de yogur, lo removemos bien, y lo dejamos unas 4 horas. Durante este tiempo los fermentos del yogur harán su trabajo. Una vez que han pasado las 4 horas, lo abrimos, escurrimos con cuidado parte del suero (con un colador fino), y removemos un poco con una cuchara para que quede homogéneo.


 Luego  cuando haya enfriado lo metemos unas 3-4 horas en la nevera para que acabe de fermentar.
Puede durar unos 10 días en la nevera. Mirad la densidad:



Una delicia para grandes y pequeños:



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