Las albóndigas son un plato típico, pero frecuentemente resultan muy calórico y grasiento, asi que con esta receta vamos a intentar hacerlas de manera más ligera. 



La cocción al vapor (a veces abreviado simplemente al vapor) es un método de cocción que consiste en cocinar los alimentos únicamente con vapor de agua, sin sumergirlos en el agua misma ni en aceite. Para esto, suele utilizarse un recipiente con agujeros en donde van los alimentos, y este recipiente se coloca arriba de otro que contiene agua hirviendo, la cual no debe tocar a los alimentos del primer recipiente. 

La cocción al vapor evita perder las vitaminas y las sales minerales contenidas en los alimentos; Tradicionalmente se cocinaba al vapor las verduras, el arroz y poco más. El vapor era utilizado sólo en situaciones de enfermedad o males digestivos. Hoy en día, este tipo de cocina, con origen oriental, llega a toda clase de alimentos. La ventaja que se obtiene al cocinar las carnes al vapor, es que quedan especialmente tiernas y permite derretir las grasas que se queda en el agua sin entrar en contacto con la carne misma.  Como único inconveniente, puede destacarse que resultan más sosas que con otros sistemas, por eso suelen aromatizarse con especias o servirse con salsas.







Las he acompañado también con un sabor típico, pero muy sencillo pues esta salsa apenas lleva 3 ingredientes: sofrito de cebolla (la base típica), almendra (para darle sabor) y leche evaporada, lo que le aporta textura y cremosidad sin demasiadas calorias.

Ingredientes:
Para las albondigas (para 6-8 personas):
500 gr de carne picada de vacuno
1 huevo
50 gr de jamón de york
50 gr de queso edam
sal del himalaya*
pan rallado y harina

Para la salsa:
200 ml de leche evaporada
100 gr de almendras
1/4 de cebolla
aceite

* Para quien lo la conozcáis la sal del himalaya proviene de las estribaciones del Himalaya, de minas de sal procedentes de los mares primitivos con una datación de miles de años. Su color rosado se debe a su contaminación con depósitos férricos (de hierro) en los yacimientos. Es baja en Yodo y mucho más pura,  y presenta 84 minerales que se encuentran interconectados en una estructura armoniosa, lo que potencia los efectos beneficiosos de la sal en nuestro cuerpo para la presión arterial, prevenir calambres, antihistamínico natural, regulador del agua corporal.... eso si, siempre consumida con moderación.



Elaboración:
Partir el jamón y el queso en taquitos. Mezclar la carne con el huevo y un puñado de pan rallado, sal y especias y por último agregar el queso y el jamón.



Formar las albondigas y rebozarlas en harina.



Ponemos la vaporera en la parte superior de la cazuela que habremos llenado hasta la mitad con agua y lo ponemos a hervir. Cuando empiece a salir vapor ponemos las albóndigas en la vaporera, con cuidado de que no entren en contacto directo con el agua.Lo tapamos y lo dejamos cocinarse durante unos 20 minutos, depende del tamaño de las albóndigas. 



En thermomix: Echamos 1 litro de agua en el vaso, colocamos las albondigas sobre la bandeja varoma y programamos 20 minutos, temperatura varoma, velocidad 1. 


Para comprobarlo sacamos una albóndiga y la abrimos por la mitad para comprobar que está bien hecha también por dentro.


Mientras se cocina la carne hacemos un sofrito con la cebolla. Retiramos y con el mismo aceite freimos la almendra en trocitos.



Dejamos templar ambas mezclas y lo trituramos todo bien junto a la leche evaporada (hay gente que prefiere colarlo y otros quieren que se noten los tropezones).



Se puede servir junto o por separado:


Si vas a tomarlo más tarde puedes mezclarlo con algo más de leche evaporada en una cazuela como un guiso tradicional y ponerlo unos minutos al fuego antes de tomarlo.





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