Desde que tengo un blog me encanta probar cosas distintas, y cuando este verano Graci, del blog Pinchos y Canapés me propuso ir de compras a buscar cosas nuevas enseguida me animé y le recomendé un par de sitios. ¿Sabeis donde acabamos? Pues en el lugar más tradicional, El Mercado Maravillas de Madrid, pero que ha sabido adaptarse a los tiempos y traer cosas distintas y peculiares. Yo compré las berenjenas y ella se compró ají para hacer un ceviche. El color que tiene es precioso, es una pena que luego cuando se cocine quede muy oscuro, por eso quise hacer unas fotos de las berenjenas al natural.


La berenjena tiene un origen muy antiguo, su cultivo es antiquísimo, desde más del 2000 a. C. en el estado de Assam (al noreste de la India), Birmania y en China. Llevada por comerciantes árabes pasó al norte de África y más tarde, en la Edad Media, entró a Europa por la España musulmana, desde donde se extendió su cultivo por los países cálidos del Mediterráneo.


 La berenjena está considerada como una verdura por la forma en que lo preparamos y su sabor, pero en realidad es una fruta. Su pulpa es esponjosa, de color blanco y con un saborcito un tanto amargo. Tiene semillitas de color amarillo y la podemos encontrar todo el año. Yo he utilizado una variedad fina y alargada que encontré en el mercado, y con la salsa he intentado llevarla a sus origenes con un toque oriental.

Ingredientes:
4 berenjenas chinas
3 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada de miel de caña de azucar
1 cucharada de vinagre de vermout
agua



Elaboración:
Cortar las berenjenas en rodajas (con piel) y freirlas en una sartén a la plancha, por los 2 lados, reservar.


 Para hacer la salsa, ponemos en una cazuela la salsa de soja, la miel de caña de azúcar, y el vinagre. Después añadimos las berenjenas, las cubrimos con agua y las dejamos cocer unos 15 minutos


Servimos y listo.


Tiempo: 15 minutos
Dificultad: la realización es sencilla, puede ser algo más dificil encontrar los ingredientes.