Como hice mucho membrillo me apetecía hacer un postre con él, y una de las formas más comunes es comerlo con queso, pero había que añadir algo más, y pensé añadir unas nueces y miel.

El membrillo lo tenía congelado, os aconsejo que si hacéis mucho lo congeléis, ya que luego, después de unos meses lo sacas del congelador y está igual que cuando lo hicisteis. Además hace mucha ilusión encontrártelo ya hecho, el sabor del membrillo casero no tiene nada que ver con el membrillo que podemos comprar en las tiendas.


Las nueces tambien están ahora de temporada, y todos sabéis ya que tienen muchas propiedades, como sus aceites vegetales.



Ingredientes:
queso semicurado o curado
membrillo casero
nueces
miel



Elaboración:
La receta del membrillo la tenéis en otra entrada, si pinchais aquí la encontaréis.
Partímos el membrillo en un trozo grueso, y con ayuda de un molde cortapastas lo cortamos.

Con el queso hacemos lo mismo, cortamos una loncha gruesa y con el cortapastas la damos forma.

Vamos intercalando una capa de queso y otra de membrillo, ponemos encima unas nueces peladas, y lo bañamos todo con un poco de miel.




Dificultad: baja