Aunque lo había visto en muchos sitios, la verdad es que nunca había probado el tronco de navidad. Después de verlo en muchos de vuestros blogs, me he decidido por la receta de Tara de mi mundo dulce , por que con todos los dulces que tomamos en navidad me parecia menos empalagosa pero igualmente sabrosa. Como siempre, antes de hacerlo, me he puesto a investigar un poco sobre la historia:


El tronco de Navidad es un postre llamado Bûche de Noël o tronco de Navidad, es tradicional en las mesas navideñas en Europa, especialmente en Francia. Este postre fue creado por el pastelero Pierre de Lacam a finales del siglo XIX; sin embargo su origen data de más tiempo atrás.

Antiguamente la familia y los niños se reunían en navidad frente a la chimenea para cantar villancicos y escuchar las historias que los abuelos contaban, mientras un gran leño ardía.

Se elegía uno de gran tamaño para que durara toda la noche. Era encendido por el más joven y el más viejo de la familia, siendo además bendecido con agua bendita o con aceite o aguardiente. Las cenizas se guardaban hasta el año siguiente ya que se les atribuían propiedades milagrosas.

Esta costumbre dejó de ser frecuente pero el tronco no desapareció, esta vez de manera simbólica se ponía un pequeño tronco decorado con hojas y velas en el centro de la mesa; y es así que Pierre se inspiró y creó el tradicional Tronco de Navidad.

Aqui teneis mi primer tronco de navidad:



Ingredientes:
Para el bizcocho:
3 huevos
80 gr de harina
20 gr de cacao en polvo
100 gr de azúcar
1 cucharada de levadura

Para el relleno:
200 ml de nata para montar

Para la decoración:
50 gr de chocolate
3-4 avellanas
un poco de crocanti de almendras

Elaboración:
Separamos las yemas de las claras y montamos estas últimas a punto de nieve. Por otro lado mezclamos la harina, el cacao, la levadura y el azucar, lo tamizamos todo y lo juntamos a las yemas batidas. Entonces vamos añadiendo lentamente las claras a punto de nieve con cuidado de que no se bajen. 


Removemos hasta obtener una masa homogenea y lo colocamos en una bandeja de horno sobre un papel vegetal y extendemos hasta obtener una forma cuadrada. Precalentamos el horno a 180 grados y lo metemos durante 15 minutos. 


Al sacarlo lo envolvemos sobre sí mismo formando una espiral ayudándonos de un paño mojado.
Cuando se enfrie lo volvemos a abrir y lo rellenamos con la nata montada.


Entonces lo envolvemos con papel film o papel de horno y lo dejamos reposar en la nevera un par de horas (aunque está mejor de un dia para otro).


A continuación procedemos a la decoración: Para ello calentamos el chocolate y lo metemos en un biberón o manga pastelera que nos permita trabajar mejor con ello y decoramos por encima .


Por último espolvoreamos con crocanti de avellana y listo para tomar.


Si quieres saber más sobre el chocolate, visita este post sobre los Museos del chocolate en españa.

Dificultad: baja
Elaboración: media hora (queda mejor de un dia para otro)

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