¿Qué tal habéis empezado el año? La mayoría estamos pasando fresquito, es lo normal en estas fechas, por eso no quiero seguir con el tema del tiempo, ya que en los telediarios nos bombardean con lo malo que hace y va a hacer. Hay que mirar la parte positiva, empezamos un nuevo año y seguro que será mejor que el anterior.

La receta de hoy se la quiero dedicar a dos amigas, una de ellas, Sofía de Mil ideas mil proyectos, ya que la he tomado de su blog, desde que la ví me gustó mucho, cuando yo era pequeña en mi casa estas almendras formaban siempre parte de la bandeja de los turrones y polvorones. Mi otra amiga es Yolanda,  hace muchos años que la conozco, no es bloguera,  es la persona que me ha enviado las cascarillas.
 En Madrid estuve intentando comprarlas, fue imposible, estuve buscando en la red, y solo encontré dos sitios uno era en Oviedo, y el otro en Avilés.  Hace poco estuvo Yolanda en Madrid y la comenté que si conocía esta tienda de Avilés, La Colosal,  me dijo que sí, es una tienda de las de toda la vida, con solera, que lleva funcionando desde 1928. A los pocos días de llegar a Avilés Yolanda me envió un paquete con las famosas cascarillas, el mismo día que las recibí me puse a hacerlas y os puedo asegurar que merece la pena hacerlas, es muy fácil. Yo ya las probé cuando las estaba haciendo, aunque están mejor después de unos días.




Ingredientes:
100 cascarillas (mas o menos 50 gr)
250 gr de almendra tostada
125 gr de azúcar
50 gr de cobertura de chocolate con leche
50 gr de cobertura de chocolate blanco.

Estas cantidades son para 50 almendras.

Elaboración:
Esta receta se puede hacer de dos formas, solo con almendra, o mezclando la avellana con la almendra.
Primero, tostamos la almendra en una sartén, unos 20 minutos, hasta que esté ligeramente dorada, dejamos enfriar.
Después, derretimos los dos chocolates, al baño María o en microondas. 
Metemos en el vaso de la thermomix la almendra tostada y el azúcar, lo trituramos unos segundos, luego lo mezclamos bien con el chocolate derretido, nos tiene que quedar una masa compacta.



Al final, ya solo queda rellenar las cascarillas, poniendo un poco en cada mitad, luego las unimos y si sobresale un poco de relleno lo retiramos. 


Una vez rellenas solo nos queda meterlas en una caja, y podéis regalarla a un amigo o familiar junto al resto de ideas para regalar que os propuse aqui.


Es una receta muy fácil, casi lo más difícil es encontrar las cascarillas.


Solo me queda desearos a todos un FELIZ AÑO !!!!!

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