Si os gusta el risotto, la receta de hoy es una de las más clásicas, en concreto tiene su origen de la ciudad de Milán. Es un plato de risotto amarillo, que consiste en un arroz tostado con un sofrito de cebolla y aceite, al que se le añade caldo poco a poco,  condimentado con queso rallado y azafrán. 



La historia cuenta que este plato fue creado en 1.574, por un discípulo de Valerio de Flandes, que fue el artista flamenco que hizo las vidrieras del Duomo de Milán y la historia renancentista cuenta que que su inventor, un joven italiano, se enamoró de la bellísima hija del maestro Valerio y la pidió en matrimonio. 
El pretendiente logro su objetivo y para la boda, como era aficionado a la cocina, hizo preparar un plato con el que sorprendería a sus invitados, algo sencillo e ingenioso, un arroz coloreado con azafrán, que al ser de sabor neutro, no interferiría con el del grano. La idea le surgió porque en su trabajo artístico utilizaba el azafrán para preparar los colores, los amarillos y los tostados. El arroz así preparado, agradó a todos, tanto para el sabor y el color.


He utilizado como base el caldo de verduras aneto. Esta empresa lleva más de 40 años ofreciendo al mercado español un caldo elaborado cómo siempre se ha hecho con ingredientes 100% naturales en una olla y dejarlos cocer a fuego lento durante tres horas. Ha alcanzado grán éxito y podemos encontrar multitud de variedades, tanto para tomar solo, como para utilizar en nuestras recetas.

Ingredientes:
100 gr. de cebolla
1 diente de ajo
40 gr. de mantequilla
50 gr. de aceite de oliva virgen
350 gr. de arroz carnaroli
110 gr. de vino blanco suave
900 gr. de caldo de verduras Aneto
1 buen pellizco de azafrán
50 gr. de queso parmesano
pizca de sal
Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui

Elaboración:
Thermomix:
Ttriturar el queso parmesano con varios golpes de turbo y reservar.
Ponemos el ajo, la cebolla, 20 gramos de mantequilla, el aceite y la pizca de sal y programa 5 segundos a velocidad 6 para triturarla. Baja con la espátula lo que haya quedado en las paredes y programa 9 minutos, 100 °C a velocidad cuchara. Agrega entonces el arroz y programa 3 minutos, 100 °C, giro inverso y velocidad cuchara, para que se sofría.
Añade el vino y vuelve a programar 1 minuto, 100 °C, giro inverso y velocidad cuchara. A continuación, añade el caldo y las hebras de azafrán majadas y programa 20 minutos, 100 °C con giro inverso y velocidad cuchara. 
Añade el queso y remueve con cuidado hasta que quede bien mezclado.
Servir inmediatamente.


Tradicional:
Triturar el queso parmesano o utilizar queso en polo. Hacemos un sofrito con la cebolla, la mantequilla y el aceite, y por último añadir la pizca de sal y el ajo. Agregar el arroz para que se tueste. Por último añadir el aceite y el caldo, y remover a fuego lento hasta que quede perfecto (una media hora). 
Añade el queso, y remueve con cuidado hasta que quede bien mezclado.


Servir inmediatamente.


Si te gusta el arroz no te pierdas el artículo que escribí sobre museos del arroz 
en España en mi otro blog Gastroaventuras

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