El otro día me apetecía hacer algún postre, miré en la nevera y encontré kiwis. Podía hacer una crema como esta, pero pensé mejor en hacer una tarta, comprobé que tenía hojaldre, aunque no quería hacer la típica con crema pastelera, asi que busqué un poco más y encontré también el queso. Con estos ingredientes y algo más podría hacer una tarta.

El kiwi es una fruta que contiene mucha vitamina C, y en invierno la necesitamos mucho para combatir todos los catarros que normalmente tenemos, tambien es muy bueno porque tiene mucha fibra.

Ingredientes:
1 lámina de hojaldre
6 kiwis
1 tarrina de queso de untar (250 gr)
4 cucharadas de leche condensada
1 sobre de brillo para tartas o gelatina neutra

Elaboración:
Primero, forramos una fuente con papel de horno y extendemos el hojaldre.
Lo pinchamos con un tenedor y ponemos unos garbanzos, para que no suba el hojaldre.
El horno lo ponemos a 180º, unos 15 minutos o hasta que esté dorado.


Mientras vamos haciendo el relleno, pelamos y partímos la mitad de los kiwis, porque con el resto haremos la capa de encima,  y los trituramos con la batidora.


Mezclamos con el queso y seguímos batiendo.


Ahora es cuando añado la leche condensada, al llevar azúcar no he añadido más, pero si os gusta muy dulce se pueden añadir unas cucharadas.


Dejamos enfriar el hojaldre, y cuando esté colocamos por encima la crema de kiwi.


Una vez que esté toda la crema vamos colocando los kiwis partidos en rodajas.


Aunque no es imprescindible, os recomiendo echar por encima un sobre de brillo o cobertura en polvo para tartas, una especie de gelatina que nos ayudará a dar brillo y que la fruta no se oxide tanto. Es muy  fácil de preparar, cada sobre se diluye en 1/4l de agua o zumo y se lleva a ebullición. Cuando se enfríe pintamos con ello la fruta. 



Y éste es el resultado final.


Dificultad: baja

Tiempo: horno 15 minutos
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