El pan es un alimento básico que forma parte de la dieta tradicional en Europa, Oriente Medio, India y América. Se suele preparar mediante el horneado de una masa, elaborada fundamentalmente con harina de cereales, sal y agua. El pan fue el alimento básico de La Humanidad desde la prehistoria. Algunos autores se imaginan que los inicios del pan, podría haber sido una masa de granos semi-molidos y ligeramente humedecida, que podría haberse cocido al sol, sobre una piedra caliente, o simplemente haberse dejado abandonada junto a un fuego, o fuente de calor diversa. Hoy vamos a probar esta receta clásica siguiendo las indicaciones de directo al paladar.


Como cada año desde 2006, el 16 de octubre panaderos profesionales y amantes del pan celebran el Dia mundial del pan promovido por la Federación Internacional de Panaderos (UIB). Ya sabéis que el pan es uno de mis puntos flojos y aún no tengo muchos publicados, pero días como este merecen un esfuerzo extra, y es que la diferencia entre el pan casero y el que compramos precongelado....es enorme! Así que os animo a probar de vez en cuando a hacerlo en casa. Este año además 2 expertos como Iban Yarza y Su de webos fritos han sacado libro compartiendo todos sus trucos, uniéndose al famoso libro de Xabier Barriga del que ya os hablé aqui, asi que no hay excusa. Si aún teneis ganas de conocer algo más sobre el pan, animaros a visitar el Museo del Pan de Mayorga, Valladolid (más información aqui). 



Ingredientes:
155 gr de harina de trigo, 
155 gr de harina de trigo integral, 
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico, 
1/2 cucharadita de sal, 
255 ml de buttermilk.


Elaboración:
Para el buttermilk echar un chorro de zumo de limón en la leche y dejar reposar unos 15 minutos.

Mientras tanto mezclar dentro de un cuenco la harina, el bicarbonato sódico y la sal.



Añadir poco a poco el buttermilk a la mezcla anterior y amasar con una cuchara de madera hasta obtener una masa ligera.




Trabajar la masa para dar la forma deseada. Humedecer la masa con un pincel y realizar unas incisiones sobre la pieza.



Colocar en una placa en el horno precalentado a 240º, y hornear a 220º durante 35 minutos.




Perfecto para pan tumaca, con un pure de tomate y unas lonchas de un buen jamón.




Al no tratarse de un pan como tal hecho con levadura, lo ideal es consumirlo el mismo día que se hornea.



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