Las personas aficionadas a comer yogur no solo tienen en común cuánto valoran el sabor y la textura de este derivado lácteo. Según se desprende de un nuevo estudio publicado en Nutrition Research, también tienen una dieta más equilibrada y con mayor aporte de nutrientes esenciales que la mayoría de la población. En otras palabras, quienes comen yogures varias veces en semana también suelen ingerir mayores cantidades de otros alimentos sanos como frutas, verduras, nueces, pescado y cereales. Y consumen menos carnes procesadas y cerveza que la media de la población. El yogur es una importante fuente de calcio, potasio y magnesio, por eso hay que aprovechar estas propiedades también en otro tipo de recetas como esta de galletas, que lo combinan con las propiedades digestivas de la avena y el sabor del chocolate.

Otra cosa que destacaría de esta receta de galletas es que no llevan huevo, por lo que resultan perfectas para las personas con alergia.





Ingredientes:


2 yogures (250 gr)
100 gr de harina
100 gr de copos de avena
60 gr de azucar
30 gr de cacao
1 cucharada de levadura
1 pizca de sal
50 gr de crunch de yogur


Elaboración:

Mezclamos los ingredientes sólidos. La avena podeis dejarla en copos o triturarla antes, al gusto.

Después añadimos el yogur y removemos hasta que se integre todo bien. Si se queda muy seco, podemos añadir unas gotas de leche  pero la masa que sale es bastante pegajosa.



Con una cuchara de helado formamos bolitas y las vamos colocando sobre una bandeja de horno. Si quieres conocer algo más sobre los utensilios necesarios para hacer galletas en casa puedes verlo aqui. 



Los crunch de yogur podemos colocarlos ahora o nada más salir del horno. 
Los metemos en un horno precalentado a 180º para cocinarlo durante unos 15-20 minutos.



Al sacarlo lo dejamos enfriar en una rejilla y se endurecerán un poco más.




Delicioso para la merienda o desayuno.



En resumen: