Como todos sabéis los mejillones tienen muchas propiedades medicinales, relacionadas con sus propiedades nutricionales:
Su elevado aporte en hierro lo hacen muy adecuado para personas con anemia ferropénica. Además el hierro de los mejillones es muy bien asimilado en el intestino, al contrario de lo que sucede con algunas verduras.
El contenido en vitaminas del grupo B y en minerales como el yodo y el magnesio le permiten combatir estados de fatiga, siendo además un alimento interesante para niños y deportistas. El yodo, por otro lado, previene el hipotiroidismo.
Otro de los beneficios del mejillón es el de ser un alimento cardiosaludable. Su elevado contenido en potasio ayuda a controlar la hipertensión y la retención de líquidos, mientras la mayoría de sus escasas grasas son del tipo omega 3, que ayudan a controlar los niveles de colesterol en sangre. De hecho, los mejillones apenas aportan colesterol, pese a ser un marisco
La receta de hoy, además de llevar mejillones lleva verduras frescas, por lo que es un plato muy saludable.





Ingredientes:
1 tomate
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1/2 cebolla
1/2 pepino
aceite de oliva virgen extra
vinagre
sal

Elaboración:
Primero lavamos un poco los mejillones, y los ponemos a hervir en una cazuela, al vapor, tapados, cuando lleves unos 3 o 4 minutos miramos si están todos abiertos, y si es así, apagamos el fuego y los dejamos enfriar.

Vamos retirando una de las conchas, y los colocamos en una fuente.



Mientras se enfrían vamos haciendo la vinagreta.
Lavamos todas las hortalizas y las partímos en pequeños trozos, el tomate, los pimientos, la cebolla y el pepino, después de partirlo todo yo siempre vuelvo a picarlo con una picadora manual, porque así quedan los trozos más pequeños.



Añadimos la sal, el aceite y el vinagre, y removemos todo.

Cuando estén bien mezclados los ingredientes vamos rellenando los mejillones.


Dificultad: media
Tiempo: 30 minutos
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