Vamos con una merienda o complemento para el desayuno ideal, pues complementa los beneficios del yogur y la leche,  con los de la fruta que le aporta s inconfundible sabor. A mi me gusta simplemente con arándanos, pero también podéis mezclarlo con otras frutas del bosque, o incluso he llegado a verlo con plátano o mango.


Vamos con la receta. Un smoothie (del inglés smooth: suave) es una bebida cremosa, no alcohólica, preparada a base de trozos y zumos de fruta, concentrados o congelados, mezclados tradicionalmente con productos lácteos, hielo o helado. El smoothie proviene de la tradición de tomar mezclas de fruta fresca batida, en los países tropicales de América Latina. Esta tradición ancestral pasó a Estados Unidos donde rápidamente se puso de moda. Esta es mi contribución al HEMC#68 organizado por LeBonVivant.



Ingredientes:
medio vaso de yogur
medio vaso de leche
1 vaso de arándanos (mejor si congelados)
1 cucharada de miel

Elaboración:
Es muy sencillo, lo metemos todo en la licuadora o batidora y mezclamos hasta obtener la densidad deseada.


 Si utilizáis arándanos congelados lo habitual es consumirlo al momento, si no podéis esperar, pero recordad que es fruta fresca.


Tiempo: 1 minuto
Dificultad: fácil

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