Esta receta es una de las más tradicionales de la cocina asturiana, se hacia en las aldeas, pero ahora ya es frecuente disfrutar de ella en los mejores restaurantes, yo me he atrevido a hacerla en casa, está muy buena.
El maíz llegó de América a Asturias en el siglo XVI. En el XVII ya suponía, casi, una tradición y una fuente importantísima de alimentación para una población que empezaba a crecer a buen ritmo. Hoy la recuperación de las tradiciones culinarias incorpora de nuevo el maíz asturiano, no transgénico, a primer plano. Se consumen sobretodo en epoca de matanza, pero tambien hay Concursos de Tortos y Jornadas Gastronómicas de los Tortos con el objetivo de probar un bocado delicioso y diferente.

Diferencias entre harina de maiz y maicena: ambas provienen del maíz pero hay diferencias tanto en las partes del grano de maíz que se usa en uno y otro caso como en el proceso de elaboración. En los dos casos, se retira del grano la cascarilla. Luego, para hacer la harina, se usa el resto del grano mientras que para hacer la maicena también se quita el germen (que se usa para otras cosas, como el aceite).  Para la harina, se procede a la molienda. Para la maicena se debe pasar por un proceso de mojar el grano, dejar que fermente ligeramente, moler, lavar para retirar el almidón y luego secar. Es decir que la maicena es más bien almidón de maiz, mientras que la harina es más natural, menos transformada. Depende de para que lo quieras, conviene una u otra.

Podéis servirlo con huevo y picadillo como es tradicional, o con morcilla, cabrales, revuelto de tortilla, pimientos... y para los amantes de la cocina moderna con cebolla caramelizada, foie o huevos de codorniz. 


Ingredientes:
250 gr de harina de maíz (no maicena*, la mia es de Int-Salim)
200 ml de agua
1 pizca de sal




Elaboración:
Tradicional: Mezclamos bien los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y dejar reposar 1-2 horas.


En thermomix: Calentamos el agua con la sal 1 minuto a 37º en velocidad 1, Añadimos la harina y amasamos 20 seg en velocidad 6 y dejamos reposar 1-2 horas.

Formamos pequeñas bolitas y las aplastamos ayudandonos con un paño de cocina.




Con estas cantidades salen 6-8 tortos medianos.



Las freimos vuelta y vuelta con cuidado de que se hagan bien por dentro (cuanto más finitas mejor, pero con cuidado para que no se rompan).


Servir calentitas con el acompañamiento deseado. 

En resumen:

Recordad que si quereis preparar esta receta para intolerantes debeis comprobar el etiquetado de los productos y lavar bien todos los utensilios para evitar la contaminación cruzada.