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Mostrando entradas con la etiqueta tartas. Mostrar todas las entradas
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Hay gente que adora el chocolate, sin embargo si me preguntais a mi por mi postre favorito, sin duda es la tarta de queso. La receta que he probado hoy lleva una cobertura de mermelada de moras, y moras, que tenía congeladas desde este verano, hice mermelada y guardé unas pocas en el congelador. Esta ha sido la única variación que he hecho de la receta original de Mary del blog "Cuchillito y tenedor", una persona encantadora que pude conocer una de las veces que estuvo en Madrid, en Cocinante.


Si de verdad os gustan las tartas de queso tenéis que hacer ésta, podéis variar la cobertura y poner otro tipo de mermelada, pero ya os digo que el relleno está buenísimo, muy cremoso. Yo las he visto con todo tipo de mermeladas, dulce de leche, chocolate...

Ingredientes:
-Base:
1 paquete de galletas
140 g de mantequilla
-Relleno:
600 g de queso de untar
2 yogures naturales
250 g de azúcar
3 huevos
3 cucharadas soperas de harina de repostería.
-Cobertura:
mermelada de moras casera
moras

Elaboración:
Sacamos de la nevera la mantequilla para que esté a temperatura ambiente, mientras trituramos las galletas, cuando estén las mezclamos con la mantequilla y con esta pasta cubrimos todo el molde redondo de aro desmontable, ponemos un poco por los lados para que luego no se nos salga el líquido.
Ponemos el horno a precalentar a 180º



Batimos el queso añadiendo poco a poco el azúcar, después vamos echando los yogures, la harina y los huevos batidos, mezclamos todo bien.
Vertemos esta crema sobre la base de galletas.
Metemos en el horno, a 180º unos 50 minutos, o hasta que al pinchar el centro salga limpio.


Esperamos que se enfrie del todo, dentro del molde. Luego retiramos el aro, desmoldamos y ponemos la cobertura de mermelada de moras. Os dejo el enlace de la mermelada aquí.


 Cuando esté bien extendida ponemos encima las moras, y dejamos enfriar en la nevera hasta el momento de servirlo.



También os quería comentar que tenía muchas ganas de estrenar mi nuevo molde desmontable de silicona y cristal, me ha gustado mucho el resultado, al tener la base de cristal no necesitas cambiarlo a un plato.


Creo que con estas fotos podréis ver bien como quedó por dentro, una capa cremosa de queso.


También podéis ver otras tartas de queso en el blog: Cheesecake americana ( con confitura de cerezas), griega o con mascarpone y sin horno esta receta de tarta de queso con membrillo


Tiempo:  En horno 50 o 60 minutos
Dificultad: media

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Tarte Tatin es una variante de la tarta de manzana en el que las manzanas han sido caramelizadas en mantequilla y azúcar antes de incorporar la masa. Su peculiaridad es que se trata de una tarta al revés, es decir, para su elaboración las manzanas se ponen debajo y la masa encima, pero puede con otras combinaciones de ingredientes. Ya os enseñe a hacerla con tomates cherry y queso (receta aqui) y hoy vamos con la versión dulce con fruta de temporada. 

La tradición dice que la Tarte Tatin fue creado por accidente en el 'Hotel Tatin' en Lamotte-Beuvron, Francia en 1889, lugar del que deriva el nombre. El hotel era regentado por dos hermanas, Stéphanie Tatin (1838–1917) y Caroline Tatin (1847–1911). Existen múltiples versiones acerca del origen de la tarta pero la historia más aceptada menciona que un despiste de Stéphanie Tatin hizo que se cocinaran más de la cuenta las manzanas, y para no desperdiciarlas le pusieron la pasta encima y la hornearon, y después le dieron vuelta con cuidado, dando lugar a esta variante tan conocida en la cocina francesa.


Esta vez también he usado Naranjas King, variedad Navel Lanne-Lat,  ya sabéis que son de primera calidad y las podeis encontrar en su tienda online con numerosas ofertas y concursos.


Ingredientes:
1 lamina de hojaldre o masa brisa redonda
200 g de azúcar
50 g de mantequilla
20 gr de maicena
Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui

Elaboración:
Cortamos las naranjas en rodajas.



Echamos el azúcar en la sartén con un poco de jugo de naranjas a fuego lento y esperamos a que caramelice.


Entonces añadimos la mantequilla y la maicena (es opcional pero se recomienda para que absorba un poco los jugos de la fruta). Lo dejamos unos minutos y damos la vuelta con cuidado a las rodajas de naranja para que se impregne bien por ambos lados.


Lo trasladamos a un molde apto para horno y lo tapamos con la lámina de hojaldre asegurando que los bordes quedan bien marcados. Lo metemos en un horno precalentado a 180 y lo cocinamos durante unos 20-25 minutos hasta que se dore.


Lo damos la vuelta y servimos.


Es una tarta que está más rica calentita y al momento, ya que si no el hojaldre se reblandece.



El toque caramelizado combinado con la naranja es fabuloso.


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El otro día me apetecía hacer algún postre, miré en la nevera y encontré kiwis. Podía hacer una crema como esta, pero pensé mejor en hacer una tarta, comprobé que tenía hojaldre, aunque no quería hacer la típica con crema pastelera, asi que busqué un poco más y encontré también el queso. Con estos ingredientes y algo más podría hacer una tarta.

El kiwi es una fruta que contiene mucha vitamina C, y en invierno la necesitamos mucho para combatir todos los catarros que normalmente tenemos, tambien es muy bueno porque tiene mucha fibra.

Ingredientes:
1 lámina de hojaldre
6 kiwis
1 tarrina de queso de untar (250 gr)
4 cucharadas de leche condensada
1 sobre de brillo para tartas o gelatina neutra

Elaboración:
Primero, forramos una fuente con papel de horno y extendemos el hojaldre.
Lo pinchamos con un tenedor y ponemos unos garbanzos, para que no suba el hojaldre.
El horno lo ponemos a 180º, unos 15 minutos o hasta que esté dorado.


Mientras vamos haciendo el relleno, pelamos y partímos la mitad de los kiwis, porque con el resto haremos la capa de encima,  y los trituramos con la batidora.


Mezclamos con el queso y seguímos batiendo.


Ahora es cuando añado la leche condensada, al llevar azúcar no he añadido más, pero si os gusta muy dulce se pueden añadir unas cucharadas.


Dejamos enfriar el hojaldre, y cuando esté colocamos por encima la crema de kiwi.


Una vez que esté toda la crema vamos colocando los kiwis partidos en rodajas.


Aunque no es imprescindible, os recomiendo echar por encima un sobre de brillo o cobertura en polvo para tartas, una especie de gelatina que nos ayudará a dar brillo y que la fruta no se oxide tanto. Es muy  fácil de preparar, cada sobre se diluye en 1/4l de agua o zumo y se lleva a ebullición. Cuando se enfríe pintamos con ello la fruta. 



Y éste es el resultado final.


Dificultad: baja

Tiempo: horno 15 minutos
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Seguro que alguna vez habéis probado las típicas tortitas. Se caracterizan por su consistencia esponjosa, más gruesa que los crepes, y la circunferencia es más pequeña. En Estados Unidos el acompañante más popular es el jarabe de arce, pero hay muchas otras, con frutas, licores, nata montada, crema pastelera, chocolate, caramelo, crema inglesa, mermelada, etc. Suelen servirse en el desayuno, aunque también se suelen tomar para almozar o merendar. Pero hoy vamos a prepararla de manera especial, y sin huevo para que puedan comerlo también los alérgicos.


Ingredientes:
Para las tortitas:
300 ml de leche
150 gr de harina
1 cucharada de aceite
2 cucharadas de azucar avainillado
1 cucharadita de levadura

Para la decoración:
 leche condensada
mermelada de fresas
fresas
nata

Elaboración:
Mezclar todos los ingredientes hasta que quede una masa bien integrada y dejar reposar media hora.


Preparar las tortitas vertiendo un par de cucharadas de masa en una sartén. Recordad que si quereis que quede como un crepe hay que hechar menos masa y mover bien la sarten para que quede bien extendida, sin embargo si quereis tortitas es mejor que utiliceis más masa cada vez hasta que cubra toda la base de la sartén sin extenderla. 


Cuando se dore por una parte, le damos la vuelta para que se haga tambien por la otra parte. Así hasta terminar la masa. El número de tortitas que os salgán dependerá del tamaño de la sartén.
Ya así está muy rico, podeis tomar las tortitas como habitualmente:


Ahora podemos empezar con el montaje de la tarta:
Empezamos con una tortita, la cubrimos con un par de cucharadas de leche condensada, ponemos otra tortita por encima, 1 par de cucharadas de mermelada... y así sucesivamente hasta acabar con la mezcla. Podeis intercalar en alguna capa unas rodajas de fresa naturales.


Para decorar podemos utilizar un poco de nata montada y unas fresas naturales.


Esta es una tarta que admite un montón de personalizaciones según lo que guste a cada uno.
Como ya hay un montón de tartas con chocolate he pensado combinarla con fruta fresca, pero como querais. Lo bueno que tiene para mi es que no tiene que quedar perfecta la torre de tortias, me gusta las ondas que hacen al colocar una sobre otra.


Por último os aconsejo que la prepareis el mismo día que vayais a comerla, sino se seca un poco, y no se tarda mucho en hacer.


Este es el corte:

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Si de niños (y no tan niños) adorabais estas piruletas, seguro que os encantará esta tarta. Está hecha con licor de piruleta de cereza, que a mi me costó casi 3 años encontrar. Lo veía en muchos blogs pero en todos los supermercados en que preguntaba no les sonaba, hasta que al final lo encontré en Makro. seguramente podáis hacerlo con otro licor, controlando el punto dulce. He visto varias versiones de esta tarta, yo he intendado hacer una versión ligera, sabrosa y cremosa, con queso 0% grasa y stevia. También he cambiado la tradicional base de galletas por otra de arroz inflado, pero podéis hacerlo al gusto.



Ingredientes:
300 ml de queso quark 0% grasa
50 ml de licor de pituleta
50 ml de leche
1 sobre de gelatina neutra
3 gr de stevia o 30 gr de azúcar
chocolate blanco sin azúcar (la cantidad depende del molde)
arroz inflado (la cantidad depende del molde)
Si necesitas calcular las proporciones o sustituir algún ingredientes tienes más información aqui



Elaboración:
Fundimos el chocolate blanco. Colocamos arroz blanco en la base del molde y echamos el chocolate blanco por encima a modo de pegamento (no hace falta que quede totalmente cubierto).



Disolvemos la gelatina en la leche a punto de ebullición y añadir el licor de piruleta. 
Dejamos templar y lo mezclamos con el queso hasta que quede bien integrado.


Lo vertemos sobre el molde y lo metemos en la nevera hasta que solidifique (unas 3-4 horas).


Desmoldamos con cuidado. Podeis meter el molde en el congelador unos 30 minutos antes para que sea más fácil.


Decoramos con corazones de azúcar, aunque también podéis utilizar chocolate blanco o sirope de fresa.


Podéis hacerlo también en vasitos pequeños o en un un molde redondo desmoldable de tamaño pequeño (hasta 20 cm de diámetro).


El postre perfecto para el Día de San Valentin!


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