Oreo es un tipo de galleta creada por la compañía estadounidense Nabisco (Mondelēz International Inc.), caracterizada por estar constituida por dos galletas circulares unidas por un dulce cremoso, formando un sándwich. Las oreos originales eran de galleta de chocolate negro fuerte y crema de vainilla, aunque en la actualidad existen multitud de variedades, manteniendo el estilo básico de diseño y preparación.
La Oreo fue creada en Nueva York en el año 1912. Ya en el primer anuncio se promueve el hecho de ser ‘desmontables’, es decir, pueden separarse sus tapas, lamer el relleno y después comerlas, solas o mojadas en leche. Tras su rápida expansión por América Central y Sudamérica, en 1949 aterrizan en el país vecino, Canadá, el que actualmente es el cuarto mercado tras EE UU, China y Venezuela.
La primera galleta Oreo fue grabada con una corona de flores finas en el borde exterior, con el nombre de Oreo en la superficie plana del centro y fue vendida en Hoboken, Nueva Jersey, donde Oreo fue envasada originalmente en latas a granel y se vendía al peso. En 1952 el diseño de la galleta se modifica para incluir el emblema de la compañía Nabisco
Había montones de recetas de las galletas Oreo caseras, al final me gustó mucho la del blog: Cocina para urbanitas.
Ingredientes:
- 156 gr de harina de todo uso
- 95 gr de cacao en polvo
- Media cucharilla de bicarbonato
- Una pizca de sal
- 70 gr de mantequilla
- 100 gr de azúcar moreno
- 1 huevo grande
Para hacer el relleno de las galletas
- 57 gr de mantequilla a temperatura ambiente
-190 gr de azúcar glass
- 55 gr de azúcar normal
Elaboración:
Precalentamos el horno a 200º.
Mezclamos en un bol el harina, el cacao, la sal y el bicarbonato. Reservamos.
En otro bol, batimos el huevo con la mantequilla derretida y el azúcar moreno.

Añadimos la mezcla de harina y chocolate y mezclamos con unas barillas hasta que la mezcla pueda trabajarse en la encimera.

Con todos los ingredientes integrados, formamos una bola.
Estiramos con un rodillo, formando una plancha de algo menos de 1 cm de grosor ,y cortamos galletitas con un cortador de galletas

Las colocamos en la bandeja del horno, en una lámina de silicona, y horneamos durante 15 minutos.

Sacamos del horno, dejamos reposar cinco minutos y pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.
Mientras, en un bol batimos la mantequilla con el batidor eléctrico, añadimos el azúcar glass, el azúcar normal y la vainilla hasta formar una pasta.
Ponemos un poco de relleno en el centro de una galletita, la tapamos con otra y presionamos hasta que quede bien.
Dificultad: baja
Tiempo: 15 minutos de horno